Morelia, Michoacán, a 17 de septiembre de 2026.- El diputado del Partido del Trabajo en el Congreso del Estado, Hugo Rangel, reconoció los avances alcanzados durante el gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla, particularmente en materia de estabilidad financiera, obra pública y recuperación de las capacidades del Estado, aunque sostuvo que el acompañamiento político no significa renunciar a la crítica ni a la independencia partidista.

Durante su posicionamiento, el PT afirmó que el ejercicio democrático del poder constituye un mandato popular y subrayó que gobernar también implica saber escuchar, reconocer errores y ejercer la autocrítica.

“Hay palabras que enriquecen y otras que hieren”, se señaló al recuperar reflexiones pronunciadas hace casi tres décadas, consideradas vigentes para una izquierda que, además de disputar el gobierno, debe asumir una responsabilidad ética y moral en el ejercicio del poder.

El partido sostuvo que la democracia puede otorgar una mayoría y colocar el poder en manos de un proyecto político, pero no garantiza la infalibilidad ni exime de la obligación de escuchar a la ciudadanía.

En este sentido, el PT destacó que el gobierno de Ramírez Bedolla no le resulta ajeno, al recordar su participación en la construcción del proyecto político que permitió a la izquierda alcanzar el gobierno estatal.

“La aportación del Partido del Trabajo fue decisiva y definitoria para conquistar esta mayoría que hoy ejerce el poder en Michoacán”, sostuvo el posicionamiento.

Por ello, señaló que el partido apuesta por el éxito de la actual administración y por que sus políticas públicas generen resultados que permanezcan más allá del actual periodo de gobierno.

El PT manifestó su interés en que la administración estatal entregue buenas cuentas y conserve hasta el último día el carácter popular y transformador con el que inició, al considerar que su responsabilidad política no consiste únicamente en acompañar al gobierno, sino también en contribuir a preservar el rumbo planteado de manera colectiva.

Respecto al balance de la administración, el partido reconoció como avances la estabilidad financiera, la existencia de una ruta para atender compromisos económicos, la inversión en obra pública y los esfuerzos para reducir las brechas históricas entre las distintas regiones de Michoacán.

También destacó una recuperación de la capacidad institucional del Estado para atender obligaciones básicas y fundamentales.

Sin embargo, el PT enfatizó que reconocer los resultados positivos no implica perder independencia política.

“Toda crítica responsable debe reconocer aquello que se está haciendo bien”, sostuvo, al señalar que cada escuela mejorada, cada obra construida y cada compromiso cumplido debe valorarse en función del objetivo de transformar las condiciones de vida de la población.

Al mismo tiempo, el partido reivindicó la crítica y la autocrítica como elementos indispensables para cualquier proyecto de izquierda.

“La izquierda que carece de cuestionarse a sí misma pierde su capacidad transformadora”, planteó.

El PT sostuvo que no tendría sentido señalar únicamente los errores de otros actores políticos y guardar silencio frente a los propios, por lo que asumió que también forma parte de la historia del actual proyecto de gobierno y, con ello, de la responsabilidad de evaluar qué se ha hecho bien, qué puede hacerse mejor y qué asuntos permanecen pendientes.

Finalmente, el partido remarcó que su concepción de la política no consiste en hablar en nombre del pueblo, sino en construir junto con él, al considerar que la crítica y la autocrítica no debilitan un proyecto político, sino que contribuyen a mantenerlo vigente.