La diputada del Partido de la Revolución Democrática, Brissa Arroyo, afirmó que dentro de los movimientos feministas nadie nace aprendido, ya que la lucha por los derechos de las mujeres implica un proceso constante de deconstrucción frente a las estructuras sociales que históricamente han reproducido la desigualdad.

En el marco de las actividades rumbo al Día Internacional de la Mujer, la legisladora señaló que tanto mujeres como hombres han crecido dentro de una cultura patriarcal, por lo que el feminismo plantea cuestionar y replantear conductas, ideas y prácticas que durante años se han normalizado en la vida cotidiana.

“En el feminismo nadie nace aprendido. Este es un proceso de deconstrucción, porque todas y todos hemos sido formados en una cultura patriarcal. Con el paso del tiempo muchas mujeres nos damos cuenta de que incluso en acciones cotidianas hemos sido víctimas de violencia de género”, expresó.

Arroyo explicó que es a partir de un momento de conciencia cuando muchas mujeres deciden iniciar un proceso personal y colectivo de cambio, con el objetivo de reconstruir relaciones más igualitarias y libres de violencia.

La diputada destacó que el movimiento feminista se ha consolidado como una red de voces que se articula a nivel global para exigir igualdad, justicia y respeto a los derechos de las mujeres, lo que ha permitido abrir nuevas discusiones en la política desde la perspectiva de género.

Asimismo, subrayó que el feminismo es un movimiento pacifista que ha contribuido a derribar barreras históricas que limitaban la participación de las mujeres en la vida pública.

“El movimiento feminista está aquí y no se va a ir. Gracias a esta lucha se ha logrado romper el aislamiento de muchas mujeres y visibilizar la discriminación que durante años enfrentaron”, apuntó.

Finalmente, la legisladora enfatizó que la agenda de las mujeres no debe considerarse secundaria, ya que hablar de derechos humanos también implica impulsar corresponsabilidad, justicia social y el fortalecimiento de la democracia.

Agregó que la participación de las mujeres en la política y en los distintos espacios públicos no es una concesión, sino el resultado del esfuerzo y la lucha de generaciones que han trabajado por abrir camino.