Morelia, Michoacán, a 9 de diciembre de 2025.— El secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, rechazó que la explosión registrada en Coahuayana pueda clasificarse como un acto terrorista. Señaló que, conforme a la legislación nacional e internacional, el terrorismo implica motivaciones ideológicas, religiosas o políticas, elementos que —dijo— no están presentes en este caso.

“Se trata de un delito relacionado con tráfico de armas; por eso la investigación la lleva la Femdo. Según la ley, el terrorismo persigue fines ideológicos y políticos, y aquí hablamos de acciones criminales para ampliar actividades ilícitas y controlar territorio”, explicó durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum.

García Harfuch atribuyó el estallido a la confrontación entre dos grupos del crimen organizado: un liderazgo del Cártel Jalisco Nueva Generación y otro perteneciente a Cárteles Unidos. Añadió que existen indicios de vínculos entre Cárteles Unidos y la Policía Comunitaria local, instancia que fue regularizada en 2016.

El funcionario federal recordó que no es el primer incidente con explosivos en la región este año, y subrayó que la zona costera vive una disputa constante por rutas de trasiego de drogas, control territorial e intereses de narcomenudeo.

También indicó que la Fiscalía General de la República ampliará los estudios periciales ya realizados por la Fiscalía de Michoacán. Adelantó que está descartada la hipótesis de un coche bomba y permanece abierta la posibilidad de que un artefacto explosivo improvisado haya detonado dentro de la camioneta ocupada por dos presuntos delincuentes.

Finalmente, confirmó que la unidad involucrada fue identificada y que existen registros de su ingreso al estado desde Colima.