Morelia, Michoacán, a 28 de enero de 2025.- La gestión del director del Instituto de la Vivienda del Estado de Michoacán (IVEM), David Soto Quizaman, se encuentra bajo severos cuestionamientos, luego de que organizaciones sociales y colonos lo acusaran de incompetencia, falta de transparencia, abuso de poder y trato indigno hacia la población.
La presidenta de la Confederación Internacional de Trababajadores en Michoacán (CIT), Guadalupe Pichardo, exigió al Gobierno del Estado una revisión inmediata del desempeño del funcionario, al considerar que su actuación ha generado más conflictos que soluciones dentro de la institución encargada de garantizar el derecho a la vivienda.
“Ha dejado mucho que desear su trabajo. No se ha conducido éticamente y ha provocado más problemas que resultados. Es urgente que el gobernador revise su gabinete”, declaró la dirigente.
Uno de los principales señalamientos gira en torno al predio Ampliación Maestranza, cuya propiedad no ha sido aclarada pese a las reiteradas solicitudes de documentación. De acuerdo con los manifestantes, la versión oficial sobre el estatus legal del terreno ha cambiado en múltiples ocasiones: primero se afirmó que pertenecía a un particular, luego a un fideicomiso y finalmente al Gobierno del Estado, sin que hasta el momento se presenten pruebas que respalden dichas afirmaciones.
A las irregularidades administrativas se suman acusaciones de trato déspota, burlón y sarcástico hacia los colonos, así como presuntas amenazas por parte del director, quien habría advertido que podría quedarse con una de las viviendas que se construyan en el predio, lo que fue calificado como una conducta grave e inaceptable.
Los colonos también denunciaron contradicciones en la política de vivienda del IVEM, luego de que el director asegurara que las casas no serían para ellos, sino para personas en situación de vulnerabilidad, pese a que los habitantes del predio aseguran vivir en condiciones precarias desde hace nueve años.
El conflicto se agrava por el contexto de desarrollo urbano, pues los colonos señalaron que el interés del gobierno en el predio surgió apenas con la construcción del Segundo Anillo Periférico, lo que ha despertado sospechas sobre un posible intento de despojo.
Ante esta situación, la CIT anunció que emprenderá acciones legales contra el director del IVEM y que mantendrá guardias permanentes en el predio ante la amenaza de desalojo.
La crisis en el instituto se profundizó este miércoles con una nueva protesta de habitantes de las colonias La Nueva Aldea II y Pablo González, quienes denunciaron que desde hace 48 días una bomba de agua permanece descompuesta, dejando sin suministro a más de mil personas, entre ellas estudiantes de una escuela. Según los manifestantes, pese a tratarse de una emergencia humanitaria, el director y la dependencia han respondido con indiferencia y dilación.
Las protestas acumuladas, las acusaciones de opacidad y la falta de resultados han colocado al IVEM en el centro de una creciente presión social, mientras el Gobierno del Estado guarda silencio frente a un conflicto que amenaza con escalar

