En el marco de su Primer Informe Legislativo, el diputado del Partido del Trabajo (PT), Hugo Rangel sostuvo que el amor debe ser el principio rector de la vida pública y de la política en México.

 

“Sin amor no hay transformación”, enfatizó el legislador, al recordar que en el pasado ya se había planteado la idea de una República Amorosa como un proyecto de nación basado en valores, principios y la búsqueda de la justicia social.

 

Rangel expuso que el amor no debe entenderse únicamente como un sentimiento personal, sino como un camino que permite construir colectivamente un país más justo y humano. “El amor no se limita a lo que deseamos o agregamos en la vida diaria, sino que aspira a valores, principios y a la construcción moral de nuestra sociedad”, dijo.

 

En su mensaje, también advirtió sobre los retos que enfrenta México en materia de violencia y descomposición social, y señaló que la salida no está solamente en las leyes o en las instituciones, sino en la capacidad de la sociedad y de sus representantes de asumir el amor como base de la transformación.

 

“El amor, lejos de ser un concepto abstracto, es la fuerza que nos permite resistir la violencia y superar las diferencias. Un país sin amor corre el riesgo de perderse en el odio y la indiferencia”, apuntó.

 

Con este mensaje, el diputado del PT buscó dar un carácter filosófico y humanista a su informe, en el que reiteró su compromiso con la construcción de un México distinto, donde la política se entienda como servicio y no como privilegio.